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martes, 23 de julio de 2013

Bolitas de coco o Cocadas

Receta rápida:
(para 3 personas) 

4 claras de huevo
100 gramos de coco rallado
30 gramos de azúcar o su equivalente en sucralosa/stevia

Montar las claras a punto de nieve e incorporar el azúcar y el coco en movimientos envolventes evitando que la preparación pierda aire. 

Formar bolitas de tamaños regulares en la bandeja del horno previamente engrasada con un poco de aceite neutro.

Hornear a 180ºC por 15 minutos o hasta que consigan el dorado deseado. 

Servir una vez estén completamente frías. 

Opcional: bañar en chocolate fundido. 


domingo, 2 de junio de 2013

Berlinesas

Ingredientes:

3 Tazas de harina tamizada
10gr Levadura en polvo
6 Cucharadas de azúcar
1 Cucharadita de sal
2/3 Taza de leche
2 Huevos
5 Cucharadas de mantequilla


Comenzamos mezclando todos los ingredientes secos en un bol.

Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y mezclamos con nuestros dedos hasta obtener una pasta homogénea. Una vez mezclado, hacemos un pequeño hueco en el centro de nuestra mezcla, batimos ligeramente los huevos y los añadimos junto con la leche.

Tenemos que mezclar hasta obtener una masa sin grumos, añadiendo un poco más de harina si vemos que nos queda pegajosa.

Cuando tengamos una textura adecuada, comenzamos a amasarla durante unos 8 minutos aproximadamente.

Una vez amasada, formamos un bola con ella, la cubrimos con un paño y la dejamos reposar durante no menos de 40 minutos.



Pasado este tiempo, enharinamos una superficie limpia y seca y comenzamos a estirar nuestra masa sobre ella. Cuando la estiremos, debemos cortarla en tres trozos para volver a estirar cada uno de estos hasta obtener el grosor deseado. Lo ideal es algo cercano al medio centímetro.


Con ayuda de un vaso ancho comenzamos a cortar la masa, repitiendo el proceso de estiramiento hasta que agotemos la masa por completo.



Obtendremos algo así:



Para rellenarlos tenemos dos opciones; añadirles el relleno de nuestra elección (nosotros hemos optado por una crema pastelera y chocolate) antes de cerrar la masa o una vez cocinadas añadirlo con ayuda de una manga pastelera.

Sea cual sea la opción elegida, cerramos la masa con cuidado de no dejar grieta alguna, formando una bola lo más perfecta posible. Para ello podemos usar un solo trozo de masa o envolver uno ya cerrado con otro, así conseguiremos una berlinesa de mayor tamaño, pero al mismo tiempo corremos el riesgo de que nos quede algo cruda.

Una vez formadas las bolas, cubrimos con un paño y volvemos a dejar reposar durante unos 40 minutos.

Pasado este tiempo, comenzamos a freírlas a fuego medio hasta que comiencen a dorarse, lo que nos llevará unos 2-3 minutos. Las dejamos sobre papel absorbente unos minutos y ya están listas para servir:



viernes, 24 de mayo de 2013

Bizcocho de coco y trucos para un bizcocho perfecto.

El bizcocho es una de las preparaciones más básicas de la repostería. Existen tantas recetas como pasteleros, lo que puede desorientar más que ayudar a quienes están comenzando o aún no dan con su fórmula personal. En esta entrada intentaremos darte algunos trucos para mejorar los resultados y evitar la frustración que supone un bizcocho chafado, apelmazado o crudo en el centro.

Paso 1. Montar las claras a punto de nieve (4 claras)
En un bol suficientemente grande para contener la mezcla, bate las claras hasta que se sostengan en la varilla. Las burbujas de aire que se añade a las claras, darán como resultado un bizcocho más esponjoso.



Paso 2. No prescindir completamente del azúcar (4 cucharadas)
Si bien, siempre que podemos, optamos por reemplazar el azúcar por endulzantes libres de calorías o miel, el azúcar juega un rol importante en la emulsión de la masa, e incluso en la activación de algunos tipos de levaduras. Eso sí, evita el azúcar refinada y no pongas más de la cuenta. En nuestro caso, agregamos una parte de azúcar rubia disuelta en las 4 yemas de huevo que teníamos separadas y, al final, añadimos stevia hasta conseguir suficiente dulzor.



Paso 3. ¿Qué grasa utilizar? (1 medida de aceite neutro)
Lo más común es utilizar mantequilla, pero nosotros optamos por aceite de girasol, que hará la masa más ligera. Pusimos la misma cantidad que de la mezcla de azúcar y yemas.
El aceite de canola (colza o raps) también es una excelente opción, especialmente porque el cuerpo lo elimina con mayor facilidad. Si bien, en ambos casos debemos tener cuidado y fijarnos en las etiquetas, el segundo es uno de los productos más manipulados genéticamante a nivel mundial, de manera que debemos poner especial atención.

Paso 4. Aromatizar y añadir leche (1 medida de coco rallado, esencia y 1 vaso de leche desnatada)
Ralladura de piel de limón o naranja (evitando la parte blanca que tiende a amargar las preparaciones), semillas de anís, vainilla, licores o la esencia que más te guste. Esto, además darle un toque muy especial y agradable a los bizcochos, evitará que huelan a huevo. Como el nuestro es de coco, utilizamos 1 medida de coco rallado y dos cucharadas de esencia para acentuar el aroma.
La leche desnatada que añadimos tiene como objetivo darle suavidad y volumen a la masa.




Paso 5. Incorporar con movimientos envolventes
Al momento de mezclar los ingredientes, hazlo con suavidad intentando que las claras que montaste al comienzo, pierdan la menor consistencia posible y la masa siempre nos parezca espumosa.

Paso 6. Tamizar el harina y los polvos de hornear
Evita las harinas con polvos de hornear añadidos: no sabes si serán suficientes o si son los adecuados para un bizcocho.
Cuando vayas a añadirla, ayúdate con un colador o un tamiz. Además evitar que pasen grumos a nuestra masa, la airearemos ligeramente con este simple paso. Tamiza también los polvos de hornear.




Paso 7. Utilizar la cantidad suficiente de harina
Es muy difícil determinar a priori cuánta harina se necesita ya sea para un bizcocho u otra preparación, incluso tomando la receta de un libro. Esto, debido a que los vasos, las tazas, las cucharas, los huevos y demás que tenemos en una y otra casa, difieren entre sí. Incluso si midiésemos en básculas y jarras milimetradas, la temperatura a la que estemos, seguiría haciendo que cualquier medida dada en números sea imprecisa. Por eso, te recomendamos añadir harina hasta dar con la textura que buscas, es decir, ni muy floja ni muy pesada. Que cueste un poco batirla, pero que se deje.



Paso 8. Hornear adecuadamente
a) Molde: cuando se pone en el molde, lo más común es enmantequillar y/o enharinar el fondo y las paredes para poder retirarlo con facilidad cuando esté preparado. El truco más seguro para que no se pegue es, en lugar de lo anterior, poner papel de aluminio (como si fuese un molde interior) y quitarlo al final.
b) Precalentar: encender el horno a temperatura media (200ºC) unos 5 minutos antes de meter el bizcocho
b) Alternar el calor: al introducir el bizcocho, poner el fugo sólo con los quemadores de abajo por aproximadamente 20 minutos. Transcurrido este tiempo, hornear por ambos lados por 20 minutos más.
c) Comprobar la cocción: no abras el horno hasta que hayan transcurrido al menos 40 minutos o se bajará el bizcocho. Es el tiempo aproximado que tarda en hacerse, sin embargo, esto dependerá de diferentes factores (humedad de la masa, grosor del molde, clima, estado del horno, etc.) de manera que debes comprobar pinchando en el centro con un palillo o un cuchillo afilado. Si no saliera limpio de masa, es necesario darle más tiempo de cocción: baja la temperatura y vuelve a poner el fuego sólo por debajo.
d) Enfriar antes de cortar: espera a que termine de salir vapor para que no se rompa o apelmace.

Parecen muchos pasos, pero todo es muy sencillo y el resultado te dejará muy contento. ¡Pruébalo!





viernes, 10 de mayo de 2013

Cinnamon rolls o rollitos de canela

¡Hola!

Es sabido que muchos de los productos utilizados en la cocina de antaño son nocivos para nuestra salud y, algunos que no lo eran, han ido adquiriendo toxicidad con el correr de los tiempos. Con la panadería y pastelería solemos enfrentarnos más frecuentemente a este problema: azúcar refinada, manteca y grasas de origen animal, millones de yemas de huevo por preparación, etc., pero nada nos obliga a seguir las recetas a rajatabla, por muy tradicionales que sean, o a no echar mano a productos o trucos que puedan disminuir su impacto en nuestro organismo sin renunciar al placer que nos aportan los alimentos. Eso es lo que hemos intentado en nuestra versión de estos clásicos panecillos de canela. Aquí dejamos la receta:

Masa: 

4 tazas de harina
1 taza de puré de zapallo
1 vaso de leche desnatada
1 1/2 cucharada de mantequilla reducida en calorías
2 cucharadas de levadura en polvo

Para el puré de zapallo, hervirlo en la menor cantidad de agua posible o al vapor y luego triturarlo.

Lo primero que necesitamos hacer es activar la levadura en la leche tibia, para luego mezclar todos los ingredientes, dejando a parte una taza de harina y añadiendo una cantidad moderada de algún endulzante libre de calorías de nuestra elección. Mezclamos todo, y poco a poco añadimos el vaso de harina que reservamos tanto para conseguir la masa como para enharinar la superficie de trabajo. Tenemos que lograr una textura lisa, fácil de manejar y que no se pegue ni a la mesa ni a las manos.

En nuestro caso, la taza adicional fue de harina integral multigrano.

Mientras dejamos reposar la masa por unos 20 minutos, preparamos lo que dará el real sabor a los rollitos

Relleno:

4 cucharadas de azúcar rubia
1 1/2 cucharada de canela
1 1/2 cucharada de mantequilla reducida en calorías
1 pizca de nuez moscada
Ralladura de 1 naranja.

Si se desea un sabor más intenso a canela, lo mejor es prescindir de la ralladura de naranja, que aporta un sabor muy propio y marcado.

Extendemos la masa en un rectángulo, procurando que tenga un espesor parejo de aproximadamente 8 milímetros, y la pintamos con la mantequilla fundida para luego cubrirla con la mezcla de canela, azúcar y nuez moscada que habremos unido en un cuenco para procurar que se distribuya en forma regular por la masa. Finalmente rallamos directamente la piel de la naranja, evitando la parte blanca. Enrollamos a lo largo, con cuidado para no romper nuestra masa.

Al llegar al final, puedes añadir un poco de agua fría con los dedos en el borde para que  se pegue al rollo de masa.

Cortamos con un cuchillo seco, trozos de aproximadamente 2,5 cm. y los disponemos en la placa del horno separados entre sí. Por encima, ponemos un poco de azúcar rubia adicional, aunque también podríamos pintarlos con huevo, almíbar o dejarlos tal cual.



Tras hornearlos por 20 minutos a 200ºC en un horno precalentado, obtendremos unos deliciosos cinnamon rolls ideales para acompañar con un té, café, mate o chocolate caliente.



Anímate a prepararlos, son muy sencillos y ricos

¡Hasta la próxima entrada!


lunes, 6 de mayo de 2013

Receta rápida: tarta de queso

Hoy os traemos una receta muy rica y rápida, perfecta para esos días en los que nos apetezca algo dulce que nos lleve poco tiempo o cuando no podamos contar con un horno para nuestros postres.

No usaremos gelatina para esta receta, así que también lo es para aquellos que, al igual que nosotros, no quieran hacer uso de ella.

Ingredientes:

300mL Leche
100gr Leche condensada
150gr Queso cremoso
Vainilla
Sémola
Galletas
Mantequilla

Los ingredientes que vamos a usar ya contienen una importante cantidad de azúcar y endulzarán nuestra receta, por lo que no usaremos ningún tipo de edulcorante. Comencemos:

1- Lo primero que haremos será preparar la base de nuestra tarta. Para ello trituraremos unos 250gr de galletas de nuestra elección y las mezclaremos con dos cucharadas de mantequilla derretida. Cubrimos la base del molde que vayamos a usar con esta mezcla, lo tapamos con film transparente y llevamos al congelador.

2- Lo siguiente es mezclar el queso cremoso y la leche condensada en un bol grande. Para ello nos ayudaremos de una varilla y mezclaremos hasta obtener una mezcla suave y homogénea.

3- Sin dejar de remover la mezcla, comenzamos a verter todo el contenido de la leche. No os procupéis cuando veáis que queda una mezcla muy líquida, la sémola la espesará hasta el punto que queramos.

4- Vertemos sobre un cazo u olla y la llevamos al fuego a media potencia, hasta que comience a hervir.

5- Una vez hierva, vamos añadiendo la sémola muy poco a poco y removiendo constantemente para evitar la aparición de grumos. Añadiremos de 4 a 6 cucharadas y removeremos durante 4-5 minutos. Con dicha cantidad, a los 5 minutos, nuestra mezcla ya estaba lo suficientemente espesa para ofrecer resistencia a la varilla que usábamos para remover. Si en vuestro caso no es así, es tan fácil como añadir una cucharada más hasta conseguir el espesor deseado.

6- Echamos nuestra mezcla en el molde que metimos en el congelador esparciéndola bien y reservamos en la nevera durante unos 25-30 minutos.

Pasado este tiempo, nuestra tarta ya estará lista para servir:

Nosotros hemos optado por una base de pancakes y la hemos cubierto con sirope de fresa.

domingo, 28 de abril de 2013

Dorayaki

El dorayaki es generalmente conocido gracias a Doraemon y el despistado Nobita, que sentían una gran debilidad por ellos, pero lo cierto es que en Japón es un dulce tradicional muy conocido y uno de los favoritos de los más pequeños a la hora de la merienda.

Su traducción al castellano sería algo como "gong a la plancha" y su aspecto realmente nos recuerda al de los clásicos pancakes, pero la diferencia entre ambos radica en que el dorayaki consiste en dos tortitas rellenas.

Originalmente se usa el anko (pasta de porotos azuki o rojos), pero también se suele usar la crema de castaña o de boniato.

Hoy, para ser lo más fieles posible a la receta original, los prepararemos con una pasta de porotos rojos.

Ingredientes para 5 unidades:

100gr Harina
2 Huevos
250gr Azúcar
6gr Levadura en polvo
2 Cucharadas de Miel
150mL Agua o Leche
200gr Porotos azuki o rojos
Sal



Comenzamos preparando nuestra pasta de porotos que habremos tenido en remojo durante toda la noche anterior.

Los ponemos en una olla con bastante agua y llevamos a ebullición. Una vez hierva, dejamos a fuego alto durante unos 30-35 minutos o hasta que veamos que nuestros porotos están los suficientemente blandos como para comerlos. Podemos cubrir nuestra olla si lo deseamos para acelerar el proceso.

Bajamos el fuego a medio-bajo, destapamos y comenzamos a retirar agua con cuidado de dejar un poco bajo nuestros porotos, ya que de lo contrario nos puede quedar una crema muy espesa.

Dejamos cocer removiendo de vez en cuando y vamos añadiendo 200gr de azúcar y una cucharadita de sal.

El azúcar lo añadiremos en tres tiempos, removiendo hasta mezclarla por completo cada vez.

Una vez añadamos todo el azúcar y la cucharadita de sal, seguimos removiendo y comenzamos a presionar un poco con nuestra cuchara de madera o el utensilio que usemos en este momento para machacar un poco los porotos, hasta tener una pasta con el espesor de nuestro gusto, siempre teniendo que en cuenta que lo usaremos como relleno.



Con la pasta lista, la dejamos enfriar y nos ponemos con el dorayaki.

Batimos los huevos en un bol, con el resto del azúcar y la miel.

Normalmente no solemos usar azúcar, pero en este caso queríamos ser fieles dentro de lo posible a la receta original. Si lo preferís, podéis usar cualquier otro edulcorante como la stevia ya que el resultado no variará demasiado en cuanto a aspecto y sabor, pero vuestra salud si lo notará y os lo agradecerá.

Lo mismo ocurre con el agua, ya que la receta original se elabora con agua y no con leche.

Mezclamos el agua y la levadura en un vaso y la añadimos a la mezcla de los huevos, agregando además la harina tamizada. Mezclamos bien y dejamos reposar durante unos 25 minutos.



No sólo se parecen en el aspecto, el procedimiento para elaborar el dorayaki es exactamente igual al de los pancakes. Por lo tanto, usaremos una plancha lisa o sartén con unas gotas de aceite.

Se dice que lo ideal para comenzar a prepararlos es dejar la sartén sobre un fuego al máximo durante 1 minuto y entonces bajarlo al mínimo y comenzar a poner nuestra mezcla sobre la misma.

Nosotros nos limitamos a calentar unos segundos la sartén a casi el mínimo, que es el mismo fuego que usaremos durante todo el proceso, con buenos resultados.

Vertemos 2-3 cucharadas o medio cazo de nuestra mezcla sobre la sartén o plancha y dejamos cocinar hasta que veamos que comienzan a salir burbujas. Entonces le damos la vuelta y cocinamos por el otro lado.

Una vez listas todas las tortas comenzamos a rellenarlas, untando una y colocando otra sobre la pasta de porotos. Y así ya tenemos listos nuestros dorayaki:


sábado, 20 de abril de 2013

Buñuelos dulces

Estamos en plena feria de abril, y no queríamos dejar pasar la oportunidad de subir una receta tradicional de estas fechas: los buñuelos.

Los buñuelos son muy versátiles y se pueden preparar de múltiples formas. En esta ocasión los haremos dulces, ideales para el desayuno o como bocado dulce a cualquier hora del día.

Ingredientes para 30 buñuelos:

250mL Leche
1 1/2 Tazas de harina tamizada
1/2 Cucharadita de levadura
1 Huevo
1 Cucharada de mantequilla o queso cremoso a temperatura ambiente
Ralladura de limón o naranja
Sal
Edulcorante



Comenzamos batiendo el huevo con ayuda de una varilla.

Una vez batido, añadimos la mantequilla y ralladura (también recomendamos el uso de semillas, especialmente la matalahúva) y, poco a poco y removiendo constantemente, la mitad de harina, la levadura y sal.

Veremos como se nos hace muy difícil continuar mezclando la harina con el huevo, así que este es el momento de verter la leche.

Mezclamos bien eliminando posibles grumos y volvemos a agregar el resto de la harina junto con el edulcorante de vuestra opción (nosotros recomendamos el uso de la stevia, de la cual próximamente publicaremos una entrada en la que hablaremos de sus múltiples ventajas y beneficios) sin dejar de remover, hasta obtener una masa homogénea con una textura similar a la de las tortitas.



Ponemos a calentar una sartén amplia con abundante aceite a fuego medio-bajo. Lo hacemos así porque no nos interesa que el aceite se caliente demasiado ya que de esta forma podríamos quemar el exterior de nuestros buñuelos y aun así seguirían completamente crudos en el interior.

Una vez veamos que el fuego está lo suficientemente caliente, comenzamos a verter la masa de los buñuelos en la sartén con ayuda de una cuchara.

Lo ideal es llenar 2/3 de una cuchara sopera o la misma completa, ya que nos será más sencillo darle forma a nuestros buñuelos y a la vez, obviamente, nos quedarán mas pequeños, lo que facilita su preparación.

Apenas bastan unos 20 segundos por cada lado. Cuando veamos que comienzan a dorarse, les damos la vuelta, y una vez cocinados por el otro lado, los llevamos a una fuente o plato con papel de cocina.

Es una receta muy rápida y sencilla. Una vez los retiremos del papel podemos espolvorearlos con azúcar, añadirles alguna mermelada o crema o, como nosotros, un poco de chocolate.


sábado, 13 de abril de 2013

Mini cruasanes

Ingredientes para 16 mini cruasanes:

3 1/2 Tazas de harina tamizada
1/2 Cucharada de levadura
1 Huevo
1/2 Taza de leche
1/3 Taza de agua
1 Cucharada de mantequilla
Edulcorante
Sal




Para empezar, debemos poner la leche, la mantequilla y el edulcorante de nuestra elección en un cazo a fuego medio, removiendo constantemente con una cuchara de madera o varilla hasta derretir la mantequilla por completo.

Ahora añadiremos la levadura a esta mezcla que acabamos de obtener.

Si la añadiésemos sin más estando caliente, eliminaríamos por completo el efecto de la levadura. Por lo tanto, ahora enfriaremos la mezcla.

Para ello añadiremos media taza de harina, el huevo y un pellizco de sal. Removemos ligeramente y reservamos unos minutos.

Mientras tanto, a nuestra agua templada le añadimos la levadura y un poco de edulcorante (3 tabletas de stevia en mi caso). Mezclamos bien hasta diluir la levadura y el edulcorante.

Vertemos el agua en un bol y, gradualmente, vamos añadiendo el resto de la harina, removiendo constantemente con una cuchara para mezclar bien. Una vez hayamos añadido toda la harina, volvemos al cazo que usamos al principio, echamos su contenido al bol y volvemos a mezclar ahora todos los ingredientes juntos.

Iremos obteniendo una mezcla densa y, quizás, algo pegajosa.

Desde ahora deberemos trabajar nuestra masa con las manos, añadiendo un poco más de harina si lo consideramos necesario.

Una vez tengamos los ingredientes perfectamente mezclados y la mezcla no se pegue a nuestras manos, cubrimos el bol, o donde tengamos nuestra masa, con papel transparente o un paño y reservamos durante una media hora para dejar que crezca.



Pasada media hora, comenzamos a trabajar de nuevo la masa sobre una superficie plana y enharinada.

Debemos dividir esta en dos, formando dos bolas que estiraremos con ayuda de un rodillo o vaso de tubo hasta obtener una masa circular.

Si tenéis dificultades para ello, podéis estirarla y cortarla con ayuda de un molde redondo.

Una vez tengamos una masa circular, debemos cortarla en 8 con ayuda de un cuchillo o cortador de pizza.

Si queréis añadir algún relleno, es el momento de hacerlo. Nosotros hemos optado por una capa de mantequilla de maní y chocolate, pero hay muchas opciones con las que igualmente obtendremos un buen relleno.



Enrollamos nuestros cruasanes partiendo de la parte ancha y los ponemos sobre una bandeja de horno cubierta ligeramente de mantequilla.

Introducimos en un horno precalentado a 180º y dejamos durante unos 10 minutos o hasta que estén dorados.

Mientras están calientes podemos untar un poco de mantequilla sobre su superficie, así logramos un glaseado rico y brillante.


viernes, 12 de abril de 2013

Tarta de arándanos reducida en calorías

¡Hola!

Hoy traemos esta tarta ideal para mimarnos sin excedernos. Está claro que si queremos cuidar nuestra alimentación, las calorías no son lo único que interesa. Dejar el azúcar y las grasas saturadas no tiene que ver exclusivamente con lo estético, y tampoco podemos reemplazarlas por cualquier producto lleno químicos que podrían acarrearnos más males que beneficios. Pensando en ello hemos ideado esta tarta, recomendable incluso para diabéticos. Vamos con los ingredientes:

 Para la masa utilizamos:

1 1/2 taza de harina
1/2 cucharadita de polvos de hornear
3 cucharadas de mantequilla baja en grasa
1 huevo

La mantequilla debe estar en punto pomada, es decir, blanda pero no diluida


Unimos todos los ingredientes y añadimos una cantidad moderada del endulzante que escojamos. En nuestro caso, utilizamos estevia líquida. Mezclamos con las manos hasta conseguir una masa lisa y manejable.

Recomendamos tener a mano harina extra y un vaso de agua tibia, por si necesitamos agregar alguno para conseguir la masa.



Para llevarla al horno podemos extenderla con un rodillo y ponerla en el molde, o simplemente disponer trozos de masa y acomodarlos con los dedos hasta cubrir todo el fondo.




Cuando hemos cubierto todo el fondo y parte de los laterales, perforamos con un tenedor para que la masa no crezca.




Llevamos la masa a hornear a 180º C por 15 minutos. Mientras tanto, preparamos la cubierta. Para ella fueron necesarias:

3 cucharadas de azúcar light
3 cucharadas de harina
2 cucharadas de mantequilla baja en grasa



Juntamos los ingredientes en un plato y apretamos con los dedos formando migas hasta que que esté todo integrado. Recuerda que puedes encontrar muchas variedades de azúcar light, desde sucralosa granulada hasta azúcar mezclada al 50% con estevia. Pueden parecerte caras, pero rinden mucho más que el azúcar regular.



Cuando esté lista la base, la rellenamos. Hemos optado por una capa de crema pastelera para dar más untuosidad al relleno. Utilizamos la receta de este enlace, cambiando la leche entera por leche desnatada, el azúcar por estevia líquida, la fécula por 3 cucharadas soperas de harina y en lugar de 4 yemas, utilizamos sólo un huevo entero bien batido para romper cualquier membrana de la clara.

Una vez extendida la crema pastelera, le dimos una capa ligera de mermelada de mora sin azúcar. En el comercio existen muchas variedades, pero te recomendamos las que sólo tienen el dulzor natural de la fruta o las que haces en tu propia casa.



Finalmente, cubrimos con una capa generosa de arándanos y con las migas que hicimos antes. El arándano, además de estar muy rico y aportar pocas calorías, tiene la ventaja de ayudarnos a mejorar la sensibilidad a la insulina y a disminuir los niveles de azúcar en la sangre.
Llevamos 15 minutos más al horno, esta vez a 200ºC y con el fuego sólo por arriba. Tras ese tiempo habremos conseguido algo así:



Recomendamos cortar sólo cuando esté completamente fría para que no se desmorone.
Puedes utilizar las frutas que más te gusten, mezclarlas y disfrutar sin culpas.

Esperamos que te haya gustado
¡Hasta la próxima entrada!

lunes, 1 de abril de 2013

Pancakes de fruta

Ingredientes:

1 Manzana
2 Plátanos
2 Huevos
1 Limón
Espesante



Lo primero que haremos será cocinar la manzana para poder manipularla a nuestro gusto. La pelamos y cortamos en rodajas, quitándole las pepitas. Las ponemos en un cazo, y sobre el mismo, exprimimos medio limón y mezclamos con ayuda de una cuchara. Con esto evitaremos que se nos oxide y, al mismo tiempo, daremos un ligero sabor de limón a la manzana.

Ponemos agua sin llegar a cubrir las rodajas y dejamos cocinar durante unos 10-15 minutos a fuego medio. Cuando estén lo suficientemente blandas como para poder manipularlas con ayuda de un tenedor, podemos retirarlas del fuego y dejarlas sobre un escurridor, ya que necesitamos deshacernos de todo el líquido que nos sea posible.



Mientras tanto, pelamos y cortamos los plátanos en rodajas y procedemos a machacarlos con ayuda de un tenedor hasta obtener una especie de crema espesa. Da igual si no nos queda completamente uniforme, de hecho, para esta receta es preferible así.

Ahora, incorporamos un huevo al mismo recipiente y removemos hasta mezclarlo con el plátano por completo. Inicialmente iba a usar 2 huevos ya que por lo general la proporción es de 1 huevo por 1 plátano grande. Los que he usado eran medianos, así que opté por usar sólo uno.

Lo siguiente que debemos añadir es el espesante. Llegados a este punto, ya podríamos llevar la mezcla a una plancha o sartén, pero el proceso sería algo más complicado debido a su textura. Para ello tenemos varias alternativas, harina o avena, por ejemplo. La opción más saludable sería añadir un poco de yogur griego o queso cremoso, aunque en esta ocasión he optado por una pequeña cantidad de sémola.

El plátano necesita muy poca cantidad para espesar, así que bastará con un par de cucharadas. Una vez nuestra mezcla empiece a espesar, retiramos el recipiente y dejamos a un lado hasta el momento de cocinar nuestras pancakes.

Con la manzana realizaremos un proceso similar, pero debido a su alto porcentaje de agua, nos será algo más difícil conseguir la textura que queremos.

Primero machacamos con ayuda de un tenedor. Nuevamente, no es necesario hacerlo a conciencia.

Antes de añadir el huevo podemos incorporar un primer espesante. Yo me he decantado por el queso cremoso, ya que bastan un par de cucharadas pequeñas para ayudarnos con este proceso y, además su sabor, nos proporciona un tono más claro que diferenciará un poco más a ambas pancakes.

Ahora sí, añadimos el huevo, mezclamos y posteriormente añadimos el segundo espesante , nuevamente, de nuestra elección, hasta obtener una mezcla similar a la anterior.



La intención es hacer estas pancakes lo mas sanas y saludables posible, por lo que decidí no usar ningún edulcorante. Si optáis por usar alguno, recomiendo la miel en primer lugar, y si buscáis reducir el consumo de calorías, la stevia líquida.

Ya están listas para cocinarlas. Por mi parte, lo haré en una sartén pequeña, sólo con unas gotas de aceite.



La cantidad para cada tortita oscila entre 1 y media o 2 cucharadas soperas de mezcla, con lo cual obtendremos unas 10 pancakes aproximadamente.

Estas no son tortitas tradicionales, no nos avisarán de cuando debemos voltearlas con burbujas, pero el tiempo que necesitan para cocinarse no varía en exceso. Bastará con unos 30 segundos por cada lado y ya tendremos listas nuestras pancakes de fruta.