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jueves, 23 de mayo de 2013

Receta rápida: pan pita

Ingredientes:

250gr Harina tamizada
12gr Levadura en polvo
150ml Agua tibia
2 Cucharadas de aceite
1 Cucharadita de sal

1- Comenzamos calentando el agua y disolvemos los 12gr de levadura en ella.

2- En un bol, tamizamos la harina y añadimos el resto de ingredientes.

3- Comenzamos a mezclar con nuestras manos, amasando ligeramente, y añadimos un poco más de harina si la masa queda algo pegajosa. Si lo deseamos, también podemos añadir alguna especia o hierba para añadir sabor a nuestro pan.

4- Una vez la textura sea la correcta, amasamos durante unos cinco minutos, formamos una bola con la masa y la dejamos reposar durante unos 30 minutos cubierta con un paño para que doble su volumen.

5- Dividimos la masa en tres trozos iguales, las aplastamos y damos forma de torta y dejamos reposar de nuevo, cubiertas por un paño, para que vuelvan a doblar su volumen.

6- Calentamos una sartén. Podemos poner la masa sobre ella sin más o añadir un poco de aceite o mantequilla. Nosotros hemos optado por la mantequilla para añadir sabor y aumentar la suavidad del pan.

7- Dejamos la sartén a fuego medio-bajo y cocinamos nuestro pan durante 2-3 minutos por cada lado, cubriendo la sartén con una tapa.

Con nuestro pan pita listo, podemos añadirle el relleno que deseemos o incluso tomarlo a modo de pizza:


viernes, 10 de mayo de 2013

Cinnamon rolls o rollitos de canela

¡Hola!

Es sabido que muchos de los productos utilizados en la cocina de antaño son nocivos para nuestra salud y, algunos que no lo eran, han ido adquiriendo toxicidad con el correr de los tiempos. Con la panadería y pastelería solemos enfrentarnos más frecuentemente a este problema: azúcar refinada, manteca y grasas de origen animal, millones de yemas de huevo por preparación, etc., pero nada nos obliga a seguir las recetas a rajatabla, por muy tradicionales que sean, o a no echar mano a productos o trucos que puedan disminuir su impacto en nuestro organismo sin renunciar al placer que nos aportan los alimentos. Eso es lo que hemos intentado en nuestra versión de estos clásicos panecillos de canela. Aquí dejamos la receta:

Masa: 

4 tazas de harina
1 taza de puré de zapallo
1 vaso de leche desnatada
1 1/2 cucharada de mantequilla reducida en calorías
2 cucharadas de levadura en polvo

Para el puré de zapallo, hervirlo en la menor cantidad de agua posible o al vapor y luego triturarlo.

Lo primero que necesitamos hacer es activar la levadura en la leche tibia, para luego mezclar todos los ingredientes, dejando a parte una taza de harina y añadiendo una cantidad moderada de algún endulzante libre de calorías de nuestra elección. Mezclamos todo, y poco a poco añadimos el vaso de harina que reservamos tanto para conseguir la masa como para enharinar la superficie de trabajo. Tenemos que lograr una textura lisa, fácil de manejar y que no se pegue ni a la mesa ni a las manos.

En nuestro caso, la taza adicional fue de harina integral multigrano.

Mientras dejamos reposar la masa por unos 20 minutos, preparamos lo que dará el real sabor a los rollitos

Relleno:

4 cucharadas de azúcar rubia
1 1/2 cucharada de canela
1 1/2 cucharada de mantequilla reducida en calorías
1 pizca de nuez moscada
Ralladura de 1 naranja.

Si se desea un sabor más intenso a canela, lo mejor es prescindir de la ralladura de naranja, que aporta un sabor muy propio y marcado.

Extendemos la masa en un rectángulo, procurando que tenga un espesor parejo de aproximadamente 8 milímetros, y la pintamos con la mantequilla fundida para luego cubrirla con la mezcla de canela, azúcar y nuez moscada que habremos unido en un cuenco para procurar que se distribuya en forma regular por la masa. Finalmente rallamos directamente la piel de la naranja, evitando la parte blanca. Enrollamos a lo largo, con cuidado para no romper nuestra masa.

Al llegar al final, puedes añadir un poco de agua fría con los dedos en el borde para que  se pegue al rollo de masa.

Cortamos con un cuchillo seco, trozos de aproximadamente 2,5 cm. y los disponemos en la placa del horno separados entre sí. Por encima, ponemos un poco de azúcar rubia adicional, aunque también podríamos pintarlos con huevo, almíbar o dejarlos tal cual.



Tras hornearlos por 20 minutos a 200ºC en un horno precalentado, obtendremos unos deliciosos cinnamon rolls ideales para acompañar con un té, café, mate o chocolate caliente.



Anímate a prepararlos, son muy sencillos y ricos

¡Hasta la próxima entrada!


sábado, 20 de abril de 2013

Pan irlandés

Hoy hemos probado una de las recetas de Nigella Lawson.
Se trata de un pan irlandés completamente recomendable: facilísimo y rápido. ¡No requiere amasar!

Vamos con los ingredientes:

400 gr Harina integral
100 gr Avena tradicional (no instantánea)
300 cc Cerveza negra o malta
150 cc Suero de yogur o yogur natural
3 cucharadas Miel
3 cucharadas Aceite neutro
2 cditas Polvos de hornear o bicarbonato
2 cditas Sal marina




Lo primero que debemos hacer es quitarle el gas a la cerveza (doppelbock, en nuestro caso), removiéndola con una cucharilla y añadiendo la sal de golpe (esto ayudará a que se disuelva si es de grano grueso). Tras esto, unimos los ingredientes secos y los líquidos de manera separada, para luego mezclarlos añadiendo el liquido poco a poco.



Notaremos el aroma característico de la levadura de cerveza, pero su sabor está lejos de parecerse (¡afortunadamente!). Obtendremos una masa no muy regular y bastante pringosa. Te recomendamos tener a la mano un poco de harina extra por si queda excesivamente pegajosa.

Al no llevar levadura, no es necesario dejar reposar para que leve. Simplemente formamos bolas intentando que sean del mismo tamaño, sin prensar demasiado. Puedes humedecerte las manos para hacer este paso más fácil.  Las ponemos en la bandeja de horno ligeramente engrasada y espolvoreamos un poco más de avena por encima.



La receta original ponía que horneásemos 15 minutos a 100ºC, pero hicieron falta 30 a 180, por lo que recomendamos ir comprobando cada cierto tiempo hasta que estén hechos y, al momento de retirarlos, ponerlos en una superficie en la que no transpiren.




El resultado del pan fue un misterio hasta que estuvo horneado, y la verdad es que queda muy apetitoso y contundente. No es dulce, a pesar de la miel, ni es salado, a pesar de la sal. Huele y sabe a cerveza.

¿Por qué preparar este pan? 

Sabemos lo nutritivo y beneficioso que es el pan integral, y cocinarlo nosotros mismos es altamente gratificante. Lo que debemos tener en cuenta es que es imposible utilizar sólo harina integral porque no liga. En el que compramos suele estar presente sólo en un 30%, y el resto es harina blanca. La avena permite aumentar esta cantidad, ya que frente a la humedad, adquiere una consistencia mucho más viscosa.

Existen muchas harinas integrales, incluso puedes enriquecerlas con diferentes suplementos como el germen de trigo, las semillas de linaza o los frutos secos. Te animamos a probar y a integrar cosas tan ricas como saludables a tu dieta.

¡Hasta la próxima entrada!

sábado, 13 de abril de 2013

Mini cruasanes

Ingredientes para 16 mini cruasanes:

3 1/2 Tazas de harina tamizada
1/2 Cucharada de levadura
1 Huevo
1/2 Taza de leche
1/3 Taza de agua
1 Cucharada de mantequilla
Edulcorante
Sal




Para empezar, debemos poner la leche, la mantequilla y el edulcorante de nuestra elección en un cazo a fuego medio, removiendo constantemente con una cuchara de madera o varilla hasta derretir la mantequilla por completo.

Ahora añadiremos la levadura a esta mezcla que acabamos de obtener.

Si la añadiésemos sin más estando caliente, eliminaríamos por completo el efecto de la levadura. Por lo tanto, ahora enfriaremos la mezcla.

Para ello añadiremos media taza de harina, el huevo y un pellizco de sal. Removemos ligeramente y reservamos unos minutos.

Mientras tanto, a nuestra agua templada le añadimos la levadura y un poco de edulcorante (3 tabletas de stevia en mi caso). Mezclamos bien hasta diluir la levadura y el edulcorante.

Vertemos el agua en un bol y, gradualmente, vamos añadiendo el resto de la harina, removiendo constantemente con una cuchara para mezclar bien. Una vez hayamos añadido toda la harina, volvemos al cazo que usamos al principio, echamos su contenido al bol y volvemos a mezclar ahora todos los ingredientes juntos.

Iremos obteniendo una mezcla densa y, quizás, algo pegajosa.

Desde ahora deberemos trabajar nuestra masa con las manos, añadiendo un poco más de harina si lo consideramos necesario.

Una vez tengamos los ingredientes perfectamente mezclados y la mezcla no se pegue a nuestras manos, cubrimos el bol, o donde tengamos nuestra masa, con papel transparente o un paño y reservamos durante una media hora para dejar que crezca.



Pasada media hora, comenzamos a trabajar de nuevo la masa sobre una superficie plana y enharinada.

Debemos dividir esta en dos, formando dos bolas que estiraremos con ayuda de un rodillo o vaso de tubo hasta obtener una masa circular.

Si tenéis dificultades para ello, podéis estirarla y cortarla con ayuda de un molde redondo.

Una vez tengamos una masa circular, debemos cortarla en 8 con ayuda de un cuchillo o cortador de pizza.

Si queréis añadir algún relleno, es el momento de hacerlo. Nosotros hemos optado por una capa de mantequilla de maní y chocolate, pero hay muchas opciones con las que igualmente obtendremos un buen relleno.



Enrollamos nuestros cruasanes partiendo de la parte ancha y los ponemos sobre una bandeja de horno cubierta ligeramente de mantequilla.

Introducimos en un horno precalentado a 180º y dejamos durante unos 10 minutos o hasta que estén dorados.

Mientras están calientes podemos untar un poco de mantequilla sobre su superficie, así logramos un glaseado rico y brillante.