lunes, 22 de julio de 2013

Preparación de las aceitunas aliñás

Con cada recogida tenemos diversas opciones de preparación y conservación de las aceitunas. Este año hemos decidido reservar algunas para probar aliñándolas. Es una de las formas más artesanales y de resultado más sabroso. Aquí les contamos:

Lo primero fue tomar un tarro de cristal y llenar 3/4 de su capacidad con aceitunas, para saber la cantidad que debíamos deshuesar. Lo siguiente después de lavarlas, fue machacarlas una a una con un mazo. Puedes dejar el hueso, pero sale tan fácilmente que preferimos retirarlo.

Intenta ser suave. Si le das muy fuerte, la oliva se romperá por completo o se convertirá en papilla.
Las devolvemos al tarro de cristal y rellenamos hasta el borde con una salmuera compuesta por 1 parte de sal por cada 8 de agua. Tapamos y al día siguiente renovamos la salmuera. Repite el proceso durante 7 ó 9 días.

Nosotros utilizamos un frasco para conservas. Si utilizas un recipiente de plástico, procura que sea apto para alimentos. Mira este ENLACE.
Pasados los 7 ó 9 días, habrán perdido gran parte de su amargor y están listas para aliñarse (prueba una para comprobarlo). Prepara una salmuera igual a la de los días anteriores, pero reemplaza 1/4 de ella por vinagre blanco, y añade diferentes hierbas y especias que le den sabor. Sella con medio dedo de aceite de oliva el borde del recipiente para evitar la proliferación de bacterias y hongos. Ciérralo, deja macerar al menos una semana y estarán listas para consumir.

Las condimentamos con ajo, orégano y pimienta negra, pero puedes utilizar lo que más te guste.
La duración de esta conserva es de aproximadamente 3 meses, por eso, es recomendable hacer una cantidad moderada que puedas consumir en ese tiempo.

Desconocemos el nombre de la variedad de aceituna que crece en nuestro jardín, pero como pueden apreciar, pasaron de color negro a verde pardo, lo que es completamente normal.

Si no tienes olivos, hay lugares donde puedes comprarlas en bruto y, por supuesto, también puedes aliñar las que encuentras ya preparadas. De sabor intenso, pueden darle un toque muy especial a tus platos y aperitivos. ¡Prueba a hacer las tuyas!

domingo, 7 de julio de 2013

Arroz con leche sin azúcar

El arroz con leche es un postre que casi todo el mundo conoce. Rico, muy sencillo de hacer e ideal para sacarnos de cualquier apuro. Hoy os traemos una versión mucho más saludable en la que omitimos el uso de azúcar.

Ingredientes:

400gr Arroz
800ml Leche
Ralladura de limón
Canela
Stevia



Comenzamos añadiendo un vaso de agua a una olla para llevarla a ebullición. Cuando comience a hervir añadimos el arroz y removemos constantemente con una cuchara de madera para que vaya soltando el almidón. Bajamos el fuego a un nivel medio y seguimos removiendo hasta que absorba el agua por completo.

Es el momento de añadir la leche.

La añadiremos poco a poco, para no detener el hervor, sin dejar de remover en ningún momento, con la cuchara pegada a la olla para evitar que se pegue nuestro arroz.

A los 15 minutos añadimos la ralladura de limón, con cuidado de no cortar la parte blanca ya que dará un toque amargo a nuestro plato, una rama de canela y stevia a nuestro gusto.

Una vez hayamos añadido toda la leche, seguimos removiendo durante unos 15 minutos más.

Pasado este tiempo retiramos la olla, vertemos su contenido sobre el recipiente y refrigeramos durante al menos dos horas.

Con esto ya tenemos listo nuestra versión del arroz con leche:


miércoles, 19 de junio de 2013

Tarta de queso japonesa

Ingredientes:

300gr Queso cremoso
40gr Mantequilla
3 Huevos
60gr Azúcar
10gr Harina de choclo
160ml Leche



Comenzamos poniendo todo el queso cremoso al baño María, para que así podamos manipularlo más fácilmente. Mientras, en un bol grande, ponemos la mantequilla a temperatura ambiente y vamos aplastándola un poco con ayuda de una cuchara.

Una vez el queso cremoso se haya ablandado, lo añadimos a la mantequilla y mezclamos bien, hasta obtener una mezcla totalmente homogénea.

En otro bol, mezclamos las yemas de los 3 huevos con 20gr de azúcar, y una vez mezclado, añadimos la harina tamizada, volviendo a mezclarlo todo hasta obtener una mezcla con una textura algo pastosa.

En un cazo pequeño, calentamos la leche sin dejar que llegue a hervir, y añadimos a la mezcla que acabamos de obtener.

Una vez volvamos a mezclarlo todo nos quedará una especie de crema bastante líquida.

Ahora vertemos esta crema sobre la mantequilla y queso cremoso del principio y mezclamos un poco.

Reservamos y comenzamos a batir las 3 claras, añadiendo los 40gr de azúcar que nos quedan gradualmente, hasta tenerlas al punto de nieve.

Obtendremos un merengue que debemos incorporar a la mezcla para nuestra tarta. Comenzamos añadiendo 1/4 del merengue y removemos con movimientos suaves y envolventes. Añadimos el resto del merengue y volvemos a remover hasta mezclarlo todo completamente.

Cogemos un molde desmontable, lo cubrimos con papel vegetal y vertemos la mezcla sobre el, para entonces introducirlo en un horno previamente precalentado a 180º, en una posición media-baja.



Cocinaremos a dicha temperatura durante unos 15 minutos, para después bajarla a 150-160º y seguir cocinando durante 25 minutos más , hasta que la tarta comience a tomar un tono dorado.

Pasado este tiempo, apagamos el horno y dejamos reposar la tarta en su interior durante unos 40 minutos.

Ahora nuestra tarta ya está lista para servir, aunque recomendamos servirla al día siguiente:


domingo, 2 de junio de 2013

Berlinesas

Ingredientes:

3 Tazas de harina tamizada
10gr Levadura en polvo
6 Cucharadas de azúcar
1 Cucharadita de sal
2/3 Taza de leche
2 Huevos
5 Cucharadas de mantequilla


Comenzamos mezclando todos los ingredientes secos en un bol.

Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y mezclamos con nuestros dedos hasta obtener una pasta homogénea. Una vez mezclado, hacemos un pequeño hueco en el centro de nuestra mezcla, batimos ligeramente los huevos y los añadimos junto con la leche.

Tenemos que mezclar hasta obtener una masa sin grumos, añadiendo un poco más de harina si vemos que nos queda pegajosa.

Cuando tengamos una textura adecuada, comenzamos a amasarla durante unos 8 minutos aproximadamente.

Una vez amasada, formamos un bola con ella, la cubrimos con un paño y la dejamos reposar durante no menos de 40 minutos.



Pasado este tiempo, enharinamos una superficie limpia y seca y comenzamos a estirar nuestra masa sobre ella. Cuando la estiremos, debemos cortarla en tres trozos para volver a estirar cada uno de estos hasta obtener el grosor deseado. Lo ideal es algo cercano al medio centímetro.


Con ayuda de un vaso ancho comenzamos a cortar la masa, repitiendo el proceso de estiramiento hasta que agotemos la masa por completo.



Obtendremos algo así:



Para rellenarlos tenemos dos opciones; añadirles el relleno de nuestra elección (nosotros hemos optado por una crema pastelera y chocolate) antes de cerrar la masa o una vez cocinadas añadirlo con ayuda de una manga pastelera.

Sea cual sea la opción elegida, cerramos la masa con cuidado de no dejar grieta alguna, formando una bola lo más perfecta posible. Para ello podemos usar un solo trozo de masa o envolver uno ya cerrado con otro, así conseguiremos una berlinesa de mayor tamaño, pero al mismo tiempo corremos el riesgo de que nos quede algo cruda.

Una vez formadas las bolas, cubrimos con un paño y volvemos a dejar reposar durante unos 40 minutos.

Pasado este tiempo, comenzamos a freírlas a fuego medio hasta que comiencen a dorarse, lo que nos llevará unos 2-3 minutos. Las dejamos sobre papel absorbente unos minutos y ya están listas para servir: